Una idea muy profunda del Or HaJaim sobre las fiestas en Parashat Emor gira en torno a cómo la Torá presenta el calendario: primero menciona el Shabat y luego las festividades. El Or HaJaim se pregunta: si el tema son las fiestas, ¿por qué empezar con Shabat, que ocurre cada semana?
Su respuesta es muy rica: Él explica que el Shabbat no es solo “otro día sagrado”, sino la fuente de santidad del tiempo. Es como una raíz espiritual de la cual se nutren todas las demás festividades. Pero va aún más lejos: enseña que las fiestas (Pésaj, Shavuot, Sucot) tienen un elemento humano —dependen del calendario fijado por el pueblo de Israel—, mientras que Shabat es fijado directamente por Dios desde la creación.
¿La idea central? Shabat representa una santidad que viene “desde arriba”. Las fiestas representan una santidad que se construye “desde abajo”. Y el Or HaJaim destaca algo poderoso: cuando el ser humano participa en santificar el tiempo (al establecer las fiestas), no está solo obedeciendo —está colaborando activamente con lo divino.
Esto transforma completamente la forma de ver el calendario: no es solo una lista de fechas sagradas, sino un encuentro entre lo celestial y lo humano. En tono más reflexivo: Shabat nos enseña a recibir. Las fiestas nos enseñan a crear. Y la vida espiritual plena ocurre cuando sabemos hacer ambas cosas: abrirnos a lo que viene de lo alto y, al mismo tiempo, elevar lo que construimos desde abajo.
One Kosher te desea Shabat Shalom.
