Perashá Mishpatim nos enseña que la justicia no solo depende de leyes, sino de la profundidad con la que se analizan. La Torá detalla normas sobre daños, robos y conflictos porque entiende que la vida es compleja y necesita reflexión, no respuestas automáticas.
Existe el dicho: “Dos judíos, tres opiniones”. No es debilidad; es fortaleza. Porque el amor al debate nace del deseo de acercarse más a la verdad.
La Torá incluso enseña que si en un tribunal todos los jueces deciden por unanimidad —sin una voz que cuestione— el juicio se anula. ¿Por qué? Porque cuando no hay una opinión contrastante, el análisis no fue completo. La verdad crece cuando es desafiada.
El mensaje es claro: no estamos llamados a vivir en la zona de confort ni a aceptar todo sin pensar. Somos un pueblo que cuestiona, analiza y abre panoramas. Porque el éxito —en la justicia y en la vida— no nace de pensar igual, sino de escuchar todas las perspectivas antes de decidir. La grandeza no está en evitar el debate, sino en buscar la verdad con humildad… incluso cuando eso exige pensar diferente.
One Kosher te desea Shabat Shalom.
